Oficina Internacional de los Derechos Humanos Acción Colombia

Oidhaco y organizaciones internacionales presentan informe sombra de derechos humanos en el marco del Examen Periódico Universal de Colombia

El 28 de junio 2023 se presentó el informe sombra de derechos humanos sobre Colombia preparado por una coalición ad hoc de 67 organizaciones internacionales, coordinada por la Oficina Internacional de Derechos Humanos – Acción Colombia (Oidhaco)

El informe se entregó a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACNUDH) en el marco del proceso de Examen Periódico Universal[1] (EPU), al cual Colombia será sometido en noviembre de 2023 por cuarta vez desde la existencia de este proceso. En el EPU de 2018, Colombia recibió 220 recomendaciones de parte de los demás Estados Miembros de las Naciones Unidas para mejorar la situación de los derechos humanos en el país. Muchas de estas recomendaciones insistieron en la implementación integral del acuerdo de paz de 2016 como una garantía para los derechos humanos


Descarga el informe y la nota de prensa aquí:

Oidhaco: 25 años de compromiso conjunto por la defensa de la Paz y los Derechos Humanos en Colombia

En 2020, la Oficina Internacional de los Derechos Humanos – Acción Colombia – celebra su vigésimo quinto aniversario como red europea comprometida con la paz y los derechos humanos en Colombia. Desde hace 25 años, Oidhaco trabaja por posicionar desde sus escenarios de incidencia internacional una agenda de construcción de paz y de respeto integral de los humanos en Colombia, conjuntamente con la sociedad civil colombiana. En este artículo, basado en entrevistas a 4 personas[1]cercanas a la historia de la red, Oidhaco reflexiona sobre su trayectoria histórica y sus aportes a la construcción de paz.

Solidaridad internacional por Colombia:  Situando los Derechos Humanos en el centro

A finales de la década de los 80s y principios de los 90s, Colombia vivía un recrudecimiento de la violencia sociopolítica que ha padecido durante gran parte de su historia, con expresiones de violencia de tal magnitud que llamaron la atención de la opinión pública internacional, como la masacre de la Rochela de 1989, y la profundización de factores como la expansión del paramilitarismo, la impunidad de crímenes de Estado y  la ruptura de procesos de paz[2],  que aumentaron las violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario[3].

“En Colombia, había ansias de que la comunidad internacional actuara: ¿por qué no estaban haciendo más? Esta pregunta era obvia en un contexto de crisis de Derechos Humanos, donde a pesar de haber un movimiento social tan fuerte, la historia se repetía, la impunidad y los asesinatos continuaban, y no había presión internacional. Se pensaba en cómo se podía incidir desde afuera viendo que los gobiernos no actúan en Colombia para solucionar la crisis”, según Peter Drury, quien fue miembro de organizaciones como Oxfam y Amnistía Internacional y participante de las primeras Asambleas de Oidhaco.

Frente a este contexto, dos expresiones de solidaridad internacional por Colombia fundamentales para el nacimiento de Oidhaco se concretaron en Europa a comienzo de los 90s: los comités de solidaridad internacionales en los países europeos y el trabajo por Colombia de organizaciones europeas de Derechos Humanos y de cooperación.

Los primeros comités de solidaridad se constituyeron en Alemania, Bélgica, Noruega, Reino Unido, Francia y Suiza, y estaban conformados por personas que hacían parte de una red de voluntarios interesados en América Latina en razón de los procesos políticos locales, así como por exiliadas y exiliados colombianos que rehacían sus vidas en Europa. Por su parte, organizaciones no gubernamentales de cooperación europeas, como HEKS, Broederlijk Delen, CAFOD y Misereor, que trabajaban por Colombia, incluyeron al país dentro del foco de su cooperación con  América Latina, que anteriormente había estado centrada en otros países, como los centroamericanos. “Esta solidaridad tuvo cierto impacto en la movilización internacional por Colombia. No fueron los políticos que pensaron en hacerlo sino que fue la insistencia de los movimientos sociales la que obligó a algunos políticos y empresarios europeos a actuar”, afirma Gaby Kuppers, ex asesora del grupo Verde/EFA del Parlamento Europeo.

El trabajo de estas organizaciones y comités impulsó la acción urgente por Colombia desde una perspectiva de Derechos Humanos, destacando la responsabilidad del Estado Colombiano en las violaciones de derechos humanos: “unos años antes se había declarado la guerra contra las drogas, el enfoque sobre Colombia era este, la gente solo hablaba sobre narcotráfico y el tema de Derechos Humanos quedaba escondido. Sí, había narcotráfico, pero también un conflicto y una crisis de Derechos Humanos (...) porque la situación en Colombia no era solo una consecuencia del narcotráfico, sino que había una estrategia política y económica detrás, que incluía intereses económicos y lazos entre la fuerza pública y grupos paramilitares” según Peter Drury.

Desde su fundación, Oidhaco y sus miembros han enfatizado el reconocimiento del conflicto armado en Colombia y que la violencia no solo era resultado de un guerra de drogas, sino que, detrás de esto, se escondía un conflicto social y político y una situación de graves violaciones de derechos humanos. Campañas internacionales de Derechos Humanos dedicadas a Colombia, como la de Amnistía Internacional de 1994, denominada “Colombia: violencia sociopolítica: Mito o Realidad” fueron importantes en la movilización de la opinión pública y  de los actores europeos en este sentido.

Londres, Bruselas y Ginebra:  un trabajo articulado y permanente de incidencia por Colombia

A principios de los 90s, algunas organizaciones y comités de solidaridad empezaron a reunirse en Londres una vez al año para intercambiar preocupaciones y realizar acciones conjuntas de incidencia internacional. Ese espacio informal se denominó el “Acuerdo de Londres” y fue fundamental para el nacimiento de Oidhaco porque constituyó el reconocimiento por parte de la sociedad civil, trabajando por Colombia, de que si bien cada organización tenía su propia agenda, era importante articularse.

“Oidhaco nace de la convergencia de la agravación terrible de la situación de Derechos Humanos en Colombia y de un compromiso cada vez mayor de las organizaciones europeas; se vio la necesidad de articular y utilizar al máximo los esfuerzos y los objetivos comunes: ¿cómo subir la presión internacional?, cuenta Federico Andreu, primer coordinador de Oidhaco.“En este esfuerzo también se unieron las organizaciones en Colombia que se preguntaban qué hacer para hablar con una voz más fuerte en Europa”, relata Lourdes Castro, una de las primeras Lobbyistas de la red de Oidhaco.

Como expresión concreta de estos esfuerzos, tuvo lugar en Bruselas, el 9 y 10 de febrero de 1995, la Conferencia Europea para los Derechos Humanos en Colombia, en el Parlamento Europeo[4]. Por primera vez se congregaron, en el marco de una iniciativa de la sociedad civil europea y colombiana, miembros del Gobierno colombiano, gobiernos europeos y las Naciones Unidas para discutir la situación en Colombia. Fue el reconocimiento formal por parte de la UE de la necesidad de dar respuesta a la grave situación de Derechos Humanos en Colombia. Oidhaco es un resultado directo de esta conferencia. Dado su éxito, se decidió fundar la oficina de Oidhaco, en Bruselas, con el objetivo de hacerle seguimiento a las recomendaciones y de articular de forma permanente a las organizaciones que participaron[5] para la incidencia ante las instituciones, los países europeos[6] y las Naciones Unidas.

“La evaluación de la conferencia fue que Sí era posible elevar el perfil de la incidencia sobre Colombia, y para esto se debían coordinar y articular estos esfuerzos de distintos países. Para tener una interlocución más organizada, un trabajo más sistemático y una visión más programática”, dice Lourdes Castro.

Desde el principio, Oidhaco fue constituida como una red cuyos miembros son distintas organizaciones y plataformas europeas e internacionales que actúan de forma articulada a través de su oficina en Bruselas, la cual coordina sus acciones conjuntas.

Su mandato incluyó la incidencia ante las Naciones Unidas, en Ginebra, debido a la importancia de llevar estas denuncias al Sistema Universal de Derechos Humanos. La incidencia se realizaba ante la Comisión de Derechos Humanos “al que se le llevó una petición concreta de conseguir un relator especial para Colombia o un experto independiente”, afirma Andreu. “La idea que quedó fue que el cabildeo ante gobiernos europeos debía replicarse en Ginebra y no podía reservarse a un par de semanas sino que debía ser constante, para lograr que la UE se apropiara de las recomendaciones de la ONU”, cuenta Drury. Para Lourdes Castro, esta estrategia tenía por objetivo que los países europeos apoyaran la agenda de derechos humanos ante la Comisión, después, el Consejo de Derechos Humanos, la cual sigue siendo uno de los pilares de la incidencia de Oidhaco ante las Naciones Unidas.

A su vez en varios países Europeos nacieron espacios de coordinación de organizaciones y grupos trabajando por los derechos humanos en Colombia y quienes articularon el trabajo de cabildeo en sus países. A la vez se coordinaron a nivel Europeo a través de Oidhaco. En Colombia, paralelo al nacimiento de Oidhaco se creó la Coordinación Colombia Europa Estados Unidos –CCEEU-, para que hubiera un referente en Colombia que coordinara la incidencia hacia Europa con Oidhaco y también hacia Estados Unidos. En el mismo año, fue fundada la Plataforma Colombiana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo.

Hitos históricos de la incidencia de Oidhaco por Colombia ante la UE y la ONU

Una mirada a la historia de Oidhaco implica entender su contribución a la construcción de paz. Oidhaco tuvo participación en los siguientes procesos:

El trabajo conjunto de Oidhaco y la Coordinación Colombia Europa Estados Unidos –CCEEU, junto al de otras organizaciones europeas y colombianas, fue clave para lograr que la Oacnudh abriera una oficina en Colombia con un mandato fuerte, que incluye dos aspectos:  asistencia técnica y de monitoreo, que conlleva a la presentación del informe público sobre Colombia ante el Consejo de Derechos Humanos. En parte, esto  se debió a  la incidencia para un instrumento específico de la ONU para Colombia, que si bien no resultó en un relator o un experto tuvo como resultado la apertura de la Oficina. La presencia de la ONU en Colombia es fundamental, dado que “sus recomendaciones son palancas, son referencias para la incidencia nacional e internacional que dan credibilidad a los análisis de la sociedad civil”, nos cuenta Drury.

Otro momento fue la Campaña contra el Plan Colombia (coalición Paz Colombia): En la que Oidhaco y otras organizaciones colombianas y europeas en diferentes países hicieron incidencia para que la UE y sus estados miembros no apoyaran el Plan Colombia de Estados Unidos, el cual fue una política de cooperación entre los gobiernos estadounidense y colombiano, de 2000, centrada en la cooperación militar y la lucha contra el narcotráfico. La campaña incidió para que la UE mantuviera su cooperación diferenciada desde una perspectiva de Derechos Humanos y con apoyo a procesos de construcción de paz territorial, como los Laboratorios de Paz. Esta campaña incluyó mesas de donantes europeos, las cuales también influyeron en el posterior proceso de Londres-Cartagena.

El proceso de Londres-Cartagena (2003-2007)[7] hace referencia a mesas tripartitas entre gobierno colombiano, donantes europeos y sociedad civil “el logro de Londres-Cartagena es que se abre un espacio a la sociedad civil para discutir, con el Estado y los donantes internacionales, los temas de cooperación. ¿Por qué se hacen? Por el peso que tuvieron las mesas de donantes impulsadas por la sociedad civil”, afirma Lourdes.En este contexto, nace la plataforma asociada de Oidhaco, La Alianza de Organizaciones Sociales y Afines. Este proceso estableció el vínculo entre cooperación internacional en clave de Derechos Humanos con los actores políticos europeos  e, igualmente, insistió en que la UE debía apropiarse de las recomendaciones de la ONU en su política  exterior hacia Colombia[8].

La negociación desde 2009 entre la UE y Colombia del Acuerdo Comercial y su firma en 2012 generó gran preocupación en Oidhaco debido a las graves violaciones de derechos humanos que estaban teniendo lugar en Colombia. Para Lourdes, el establecer un Acuerdo Comercial con un país en conflicto armado mostró falta de coherencia entre la política de derechos humanos de la UE y su política comercial “y UE priorizó los negocios sobre la situación de conflicto armado”. Oidhaco realizó una campaña en Bruselas y en varios países europeos de sus organizaciones miembros para la no ratificación del Acuerdo Comercial, en la que destacó el aumento y sistematicidad de las ejecuciones extrajudiciales en la modalidad conocida como “falsos positivos”[9], cuyo aumento coincidía con la política de Seguridad Democrática del gobierno y las negociaciones del acuerdo comercial. El Acuerdo fue concluido, pero en Parlamento Europeo incluyó en su resolución de 2012[10] la solicitud de una hoja de ruta sobre derechos humanos, medioambientales y laborales a Colombia. Actualmente, Oidhaco hace seguimiento al Acuerdo desde una perspectiva de derechos humanos en el marco de las posibilidades del capítulo de Comercio y Desarrollo Sostenible.

Oidhaco cree en la salida negociada al conflicto armado en Colombia y, por tanto, apoya  los procesos de paz,  como e n el caso del proceso de paz entre el gobierno Colombiano y las Farc-Ep de la Habana, del cual es fruto el Acuerdo de Paz de 2016. Varios de sus miembros presentaron y apoyaron propuestas de la sociedad civil colombiana presentadas en la mesa de negociación e incidieron por conseguir y mantener el apoyo político a las negociaciones en respectivos países y la U, el cual se continua  hoy en día con el apoyo a la implementación del Acuerdo de Paz.

Oidhaco:   sigue la solidaridad  con la sociedad civil colombiana desde la  perspectiva de Derechos Humanos

Oidhaco ha construido lazos con la sociedad civil colombiana en sus 25 años, y la legitimidad de su trabajo de incidencia comenzó desde la conferencia con la cual Oidhaco nació, en la que participaron varias personas delegadas de Colombia. La legitimidad del trabajo de Oidhaco continúa hoy con la coordinación con la sociedad civil colombiana y la promoción de su conocimiento sobre paz y derechos humanos, desde la capital como desde distintas regiones del país.

Oidhaco ha acompañado a las plataformas de derechos humanos, a las organizaciones copartes de sus miembros y a los diferentes movimientos sociales colombianos, abriendo espacios de diálogo con actores políticos europeos y de las Naciones Unidas. Este diálogo “ha llevado al reconocimiento de la sociedad civil ante el Gobierno colombiano, el cual habla con la comunidad internacional sin que haya diálogo nacional; fue el peso político que ganó la sociedad civil colombiana con su diálogo con la comunidad internacional lo que abrió puertas de diálogo con el Estado colombiano. Las organizaciones han ganado un espacio de interlocución directa con el gobierno y otras instancias del estado que antes no existía”, insiste Lourdes, quien también añade que “para las organizaciones y plataformas en Colombia, Oidhaco es un referente importantísimo y su existencia es absolutamente necesaria para el trabajo y el proceso que realizan las organizaciones en Colombia”.

 “Una de las características más importantes de Oidhaco es que está por encima de la politización: su trabajo se centra en los Derechos Humanos, la lucha contra la impunidad, las recomendaciones de Derechos Humanos de las Naciones Unidas”, considera Federico Andreu. A esto se le debe sumar una estrategia de cabildeo conjunta hacia la UE y la ONU, actores fundamentales de la comunidad internacional para apoyar una agenda de Derechos Humanos y de paz en un país donde no hay reconocimiento de esta agenda por parte del Estado, sin que haya presión política o económica de la comunidad internacional.

Peter Dury concluye que “el conflicto armado no ha acabado, la crisis de defensores continúa  siendo crítica, el paramilitarismo sigue existiendo. El trabajo original de Oidhaco sigue tan urgente como antes”.


[1] Este artículo está basado en 4 entrevistas a personas cercanas a la historia de Oidhaco: Lourdes Castro, coordinadora del Programa Somos Defensores; Peter Drury, Representante de la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad de Reino Unido; Federico Andreu, jurista y autor; y Gaby Kuppers, ex asesora de comercio internacional en el Parlamento Europeo.

[2]Por ejemplo, los diálogos de Belisario Betancourt con las Farc-EP y el M-19 en 1986, y los Tlaxcala de 1992, entre el gobierno de Cesar Gaviria y las Farc-EP, ELN y EPL.

[3]Estos elementos contextuales fueron identificados por las personas entrevistadas.

[4]Apoyada por la presidenta de la subcomisión de derechos humanos (DROI), la alemana Edith Muller.

[5]En su fundación Oidhaco tuvo en su inicio 18 miembros, los cuales se han ampliado a 36 a 2020.

[6] Oidhaco trabaja ante la Unión Europea y los estados europeos, que incluyen no solo a los países miembros de la UE sino a otros países europeos que no son miembros, como Noruega, Suiza y próximamente Reino Unido.

[7]http://www.bivipas.unal.edu.co/bitstream/10720/513/5/L-231-PNUD-2007-311.pdf

[8]Declaración de Londres de 10 de Julio de 2003. Disponible en: https://www.hchr.org.co/index.php/informes-y-documentos/146-informes-y-documentos/documentos-internacionales-de-interes/3623-declaracion-de-londres-10-de-julio-de-2003

[9]http://www.oidhaco.org/uploaded/content/category/1072246653.pdf

[10] https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/TA-7-2012-0249_ES.html?redirect

Colombia celebra hoy el cuarto aniversario del Acuerdo de Paz bajo alerta por el deterioro de la situación humanitaria y estancamiento del proceso

El 24 de noviembre se cumplen cuatro años de la firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (el Acuerdo) en el Teatro Colón en Bogotá. El Acuerdo buscó terminar un conflicto armado que duró 52 años y dejó más de 8 millones de personas víctimas. Fue resultado de cuatro años de negociaciones entre las partes, incluyó medidas para eliminar las causas estructurales del conflicto armado y así prevenir su repetición, pero no incluyó otros actores ilegales armados como el ELN y/o grupos paramilitares. Tras cuatro años de su implementación, el balance de la implementación es preocupante.

Según el Instituto Kroc, el 25 por ciento de las disposiciones del Acuerdo se han implementado completamente y el 23 por ciento no ha iniciado su implementación. Sin embargo, en2019 solo se avanzó en un 2 por ciento.[1] Al ritmo actual de implementación, solo la mitad de las disposiciones contempladas para implementarse entre 2020 y 2022 estarán completas en este mismo periodo.[2] El capítulo sobre Reforma Rural Integral, donde está enfocado el apoyo de la Unión Europea, es el que menos avance conoce: solo el 4% está completamente implementado.

El otro enfoque del apoyo europeo es el proceso de reincorporación de los excombatientes de las Farc-Ep. Desde la firma del Acuerdo de Paz han sido asesinados 241 firmantes del Acuerdo de Paz.[3]

Los enfoques de género y étnico, transversales al Acuerdo, siguen teniendo una implementación más lenta que la implementación general. Según GPAZ, solo 13 de las 122 medidas en el Acuerdo se han cumplido.[4] En el periodo del actual Gobierno se ha hecho una priorización que deja 71 de las 122 medidas despriorizadas para ser implementadas.[5] El Acuerdo de Paz ha abierto nuevos espacios de participación para las mujeres pero actualmente, sobre todo en zonas rurales, ha aumentado su riesgo. Existe una exclusión sistemática de la población LGBTI de las políticas de implementación del Acuerdo.[6] Sólo 10 por ciento de las disposiciones del enfoque étnico han sido completadas. Además, la violencia contra las comunidades étnicas se ha intensificado[7]: 105 líderes indígenas y afrodescendientes han sido asesinados en 2020 según Indepaz.[8]

El Gobierno Duque, en reiteradas ocasiones, ha obstruido o frenado la implementación del Acuerdo al no prever los recursos necesarios en el Plan Nacional de Desarrollo, afectando entre otros, la Reforma Rural Integral, la Jurisdicción Especial para la Paz y la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad.

La falta de una implementación ágil e integral del Acuerdo de Paz es uno de los factores que alimenta el deterioro de la situación de confrontación armada en los territorios. Estos generan desplazamiento forzado, masacres de la población civil (74 en 2020)[9], confinamiento, amenazas y asesinatos y afecta de forma desproporcionada a la población campesina y/o perteneciente a minorías étnicas. Así mismo, los elementos previstos en el Acuerdo de paz para mejorar la protección de personas defensoras de derechos humanos no se implementan o solo de forma parcial o lenta, como en el caso de la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad o una Unidad Especial de la Fiscalía.

Oidhaco por lo tanto pide que la comunidad internacional:

  • Inste al Gobierno colombiano a seguir avanzando con celeridad en la implementación integral del Acuerdo de Paz.
  • Siga demostrando su apoyo político al Acuerdo de Paz y a su implementación integral, y a la vez destacando que el actor principal de la implementación debe ser el estado colombiano.
  • Inste al Gobierno colombiano a retomar el proceso de diálogo con el Ejército de Liberación Nacional y avance en el desmantelamiento de otros grupos armados activos en los territorios.

Mayores informes: Jorge Gómez, Coordinador de Oidhaco, oidhaco@oidhaco.org, tel. +32 2 5361913


[1] Instituto Kroc de Estudios Internacionales de Paz, 2020. Avance de la implementación hasta noviembre del 2019

[2] La Silla Vacía. Las 12 alertas del cuarto informe del Instituto Kroc. 10 de julio 2020

[3] Contagioradio. Tres firmantes de paz asesinados en Chocó, Caquetá y Putumayo. 17 de noviembre 2020

[4] La Silla Vacía. Implementación del Acuerdo de Paz no toca todavía la vida de las mujeres. 18 de noviembre 2020

[5] La Silla Vacía. Implementación del Acuerdo de Paz no toca todavía la vida de las mujeres. 18 de noviembre 2020

[6] CERAC; CINEP; GPAZ – ibídem Silla Vacía.

[7] La Silla Vacía. Las 12 alertas del cuarto informe del Instituto Kroc. 10 de julio 2020

[8] Indepaz. Líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados en 2020. Hasta 15 de noviembre 2020.

[9] Indepaz, Informe de masacres en Colombia durante el 2020 con corte hasta el 14 de noviembre 2020 [último acceso 19 de noviembre 2020].

Carta de miembros del Parlamento Europeo al Preidente colombiano

Carta de miembros del Parlamento Europeo al Preidente colombiano

Miembros del Parlamento Europeo envían carta a Iván Duque expresando preocupación por la situación de derechos humanos en Colombia y de paz en ocasión de la coyuntura actual de la pandemia de Covid-19.

Preocupación particular por la existencia de archivos de inteligencia y de acciones de vigilancia y seguimientos ilegales por parte del ejército; la situación de personas defensoras de derechos humanos y el incremento de riesgo ante las medidas de confinamiento; y la situación de conflicto armado persistente en los territorios que sigue causando desplazamiento forzado, asesinatos selectivos, masacres, presuntas Ejecuciones Extrajudiciales y violencia sexual.

Solicitan la implementación del Acuerdo de Paz y el uso de recursos europeos para la paz en la implementación. Adicionalmente, que todas las medidas de prevención contra la pandemia y sus acciones posteriores se lleven a cabo en el total respeto de los derechos humanos y de sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos y de construcción de paz.

Oidhaco repudia el asesinato de Marco Rivadeneira y llama a medidas de protección para personas defensoras en la crisis COVID 19

Oidhaco condena el asesinato del defensor de derechos humanos Marco Rivadeneira, integrante del comité operativo de la Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos, expresa preocupación por seguridad líderes sociales y respalda llamado a cese al fuego.

La Oficina Internacional para los Derechos Humanos – Acción Colombia (Oidhaco), alerta sobre la grave situación de riesgo que están atravesando las personas que defienden los derechos humanos y que asumen liderazgos sociales en Colombia. Esta situación se puede agravar por el deterioro de su situación de seguridad y protección en el marco de la crisis del COVID 19.

Paquete informativo – 11 fichas temáticas sobre derechos humanos y paz en Colombia

Oidhaco preparó 11 fichas con temas relacionados a derechos humanos y paz en Colombia.

En cada ficha se da un breve resumen del tema relevante de la coyuntura colombiano y relacionado a la situación de derechos humanos y humanitaria en el país. Al final de cada ficha hay recomendaciones concretas dirigidas hacia las instituciones europeas: Parlamento Europeo, Servicio de Acción Exterior, Comisión Europea y Consejo Europeo.

OIDHACO lamenta retoma de armas por grupo de las Farc-Ep y llama al apoyo internacional para quienes defienden la paz

Iván Márquez y otros comandantes de las FARC-EP, anunciaron su decisión de retomar las armas. Frente a este pronunciamiento, Oidhaco reitera la importancia que la comunidad internacional sigue apoyando a quienes defienden la paz

El 29 de agosto de 2019, Iván Márquez, en la presencia de otros comandantes de las FARC-EP, anunció en un video mensaje su decisión de retomar las armas. Frente a este pronunciamiento, Oidhaco reitera la importancia que la comunidad internacional continúe apoyando a los actores de la sociedad colombiana que están trabajando por la implementación del acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y las Farc-Ep y la construcción de paz en Colombia.

“La paz en Colombia está en peligro”, denuncian organizaciones de derechos humanos en Bruselas

Comunicado de prensa conjunto de Oidhaco y plataformas de derechos humanos colombianas sobre el encuentro internacional de la sociedad civil europea y colombiana en Bruselas

Más de 75 representantes de la sociedad civil colombiana, europea e internacional, se reúnen en Bruselas durante los días 4 y 5 de abril para evaluar la grave situación de derechos humanos en Colombia y para alertar a la UE y los Estados europeos sobre la falta de implementación del Acuerdo de Paz entre las FARC-EP y el Gobierno colombiano.

Oidhaco expresa preocupación por la suspensión de diálogos del gobierno colombiano con el ELN y pide a las partes avanzar en una agenda conjunta de construcción de paz

Oidhaco – la Oficina Internacional para los Derechos Humanos – Acción Colombia – rechaza el ataque con carro bomba del pasado 17 de enero reivindicado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) contra la Escuela de Cadetes General Santander de la Policía Nacional, en Bogotá, y expresa su solidaridad con las familias de las 21 víctimas fallecidas y 68 lesionadas que ha dejado este acto.

Asimismo, Oidhaco lamenta profundamente que el gobierno colombiano haya puesto fin al proceso de negociaciones de paz con el ELN y reactivado las órdenes de captura contra integrantes de la mesa de diálogo en La Habana.