13 de febrero 2026 – 09:00 a 10:30 (hora de Colombia) / 15:00 a 16:30 (hora de Bruselas)

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Desde la Oficina Internacional de Derechos Humanos – Acción Colombia (OIDHACO) expresamos nuestro profundo rechazo y condena por el asesinato de María Ovidia Palechor, lideresa indígena Yanakuna y defensora de derechos humanos, y de James Flor, reconocido líder campesino y representante de las víctimas, ocurrido el 1 de septiembre en el corregimiento de La Pedregosa,

Memoria de una agenda en disputa: balance de las políticas sobre empresas y derechos humanos durante el gobierno de Gustavo Petro. Este documento revisa qué cambió, qué permaneció y qué desafíos siguen pendientes para pasar de la voluntariedad empresarial a obligaciones jurídicas efectivas en materia de derechos humanos. El documento subraya que: “Durante estos cuatro

El reciente terremoto en Colombia ha dejado a miles de personas y comunidades enfrentando graves afectaciones y necesidades humanitarias urgentes. Desde OIDHACO nos sumamos al llamado de solidaridad y apoyamos las campañas impulsadas por Oxfam Colombia y SOLSOC para movilizar recursos destinados a la respuesta de emergencia y a las poblaciones afectadas. Cada aporte contribuye

La Corte Penal Internacional (CPI) constituye una garantía fundamental para las víctimas y un instrumento esencial en la lucha contra la impunidad por los crímenes más graves. Colombia continúa enfrentando graves violaciones de derechos humanos y desafíos para garantizar los derechos de las víctimas, mantener el compromiso con la justicia penal internacional es fundamental para
Nos preocupan profundamente todas las víctimas de conflictos armados, represión y violencia en el mundo —desde Sudán hasta Siria, pasando por la persecución de los rohinyás y tantas otras crisis que a menudo reciben menos atención internacional de la que merecen. Cada una de estas situaciones exige solidaridad, memoria, justicia y acción.
Sin embargo, decidimos visibilizar específicamente el mensaje “Stop Genocide Palestine” porque lo que está ocurriendo en Palestina plantea, además de una tragedia humana de enorme magnitud, es un desafío directo a los principios fundamentales del Derecho Internacional Humanitario y al propio sistema internacional basado en normas. La indiferencia y la complicidad de gran parte de la comunidad internacional frente al régimen de apartheid impuesto por el gobierno de Israel sobre el pueblo palestino representan una de las mayores contradicciones morales y políticas de nuestro tiempo.
La persistente violación de normas esenciales —como la protección de la población civil, la prohibición de castigos colectivos o el respeto a la proporcionalidad en el uso de la fuerza— no solo tiene consecuencias devastadoras para la población palestina, sino que también erosiona los mecanismos globales diseñados para limitar el poder de los Estados y prevenir abusos.
Cuando estas normas se incumplen de manera reiterada y sin consecuencias efectivas, se debilita el marco que protege a todas las poblaciones en contextos de conflicto, en cualquier parte del mundo. Por ello, alzar la voz en este caso no implica ignorar otros sufrimientos, sino subrayar la urgencia de defender un orden internacional que, si se desmorona, deja a todas las personas en mayor vulnerabilidad.
Nombrar esta situación es, por tanto, un acto de coherencia con los valores universales que defendemos: la protección de la vida, la dignidad humana y el respeto al derecho internacional, sin excepciones.