
Las organizaciones sociales y de derechos humanos de América Latina y Europa expresamos profunda preocupación frente a acciones militares unilaterales que vulneran la soberanía de los Estados y los principios fundamentales del derecho internacional. El uso de la fuerza fuera del marco de la legalidad internacional y al margen de la Carta de las Naciones Unidas pone en grave riesgo la vida de la población civil, la estabilidad regional y el orden jurídico internacional. La paz, la autodeterminación de los pueblos y la resolución pacífica de controversias deben prevalecer sobre cualquier interés geopolítico, y se llama a la comunidad internacional a priorizar la diplomacia, la verificación independiente de los hechos y el cumplimiento de las normas internacionales que garantizan la convivencia entre las naciones.



