Hoy, 20 de noviembre Día Mundial de la Infancia.
El Día Mundial de la Infancia es una jornada de conmemoración de la adopción de la Convención de los Derechos del Niño (1989) el 20 de noviembre.
Como lo recalca la ONU “en todo el mundo, a la salida del sol, los niños y las niñas se despiertan en un mundo que es fruto de decisiones que ellos no han tomado. Pero también se despiertan con derechos: a ser protegidos, a aprender y a expresar su opinión”.
En este día queremos hacernos eco de los pronunciamientos realizados por numerosas organizaciones de la sociedad civil condenando la reciente muerte de niños, niñas y adolescentes por bombardeos de la fuerza publica colombiana; así mismo rechazando el reclutamiento por parte de actores armados de niños, niñas y adolescentes.
Las plataformas nacionales de derechos humanos y organizaciones sociales expresan en su comunidado su “profundo rechazo frente al agravamiento sostenido de las violaciones masivas a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario que han marcado este año en Colombia”, condenan “de manera enfática el reclutamiento, utilización y uso de menores por parte de grupos armados ilegales”. Igualmente cuestionan “con igual firmeza la decisión estatal de ejecutar operaciones militares de tal magnitud sin garantizar previamente la protección de estos menores”.
La COALICO por su parte, subraya que “en 2024, 44.784 niñas, niños y adolescentes fueron afectados por hechos relacionados con el conflicto armado.” Recuerda que “estas niñas, niños y adolescentes son víctimas de los grupos armados que los reclutan” y que es “indispensable superar la falsa dicotomía “combatiente–civil” cuando se trata de niñas, niños y adolescentes víctimas de reclutamiento ilícito”.
El Movimiento Social por la Paz afirma que “se desconocieron principios básicos del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario: el deber de protección integral a las niñas, niños y adolescentes, la prevalencia de sus derechos, el principio de distinción, de precaución, de proporcionalidad, y se produjo un crimen de guerra”.
Reiteramos nuestra solidaridad con las familias y comunidades afectadas, y nuestra determinación de seguir vizibilizando en Europa la situación de derechos humanos en Colombia, abogando por la construcción de una paz positiva y duradera.



