Mientras esto se dé, seguimos denunciando las graves infracciones al derecho internacional humanitario cometidas por todas las partes en el conflicto.
El 28 de marzo el soldado Josué Daniel Calvo recuperó su libertad, después de 11 meses
en poder de las FARC. Dos días después, el sargente Juan Pablo Moncayo, hijo del
Profesor Moncayo, el «caminante por la paz», que lleva más de 12 años en captividad, fue
igualmente liberado. Celebramos estas liberaciones, un gesto unilateral de las FARC que
ha sido posible gracias a la movilización de los familiares de los soldados, a la
persistencia y el valor de la senadora Piedad Córdoba y del movimiento Colombianos y
Colombianas por la Paz, a la facilitación del CICR y del gobierno de Brasil, y finalmente
a la buena disposición del gobierno colombiano.



